Durante años, Medellín se ganó fama de tener el clima perfecto, ese punto medio donde nunca hace demasiado calor ni demasiado frío. Ese equilibrio se está rompiendo. En mayo, una estación del Ideam en la ciudad registró 33,8 grados, el máximo histórico más alto jamás medido allí, superando el récord anterior de 33,6 grados. En Bello, en el sector de Tulio Ospina, el termómetro llegó a 34,8 grados, muy por encima del récord que tenía el municipio desde 2015. Y no fue un pico aislado: en los primeros nueve días de julio, seis tuvieron máximas de entre 30 y más de 32 grados en el Valle de Aburrá.
Lo más preocupante es que esto todavía no llegó a su punto más alto. Las proyecciones indican que el calor va a intensificarse entre noviembre de este año y enero del próximo, de la mano del fenómeno de El Niño. Es decir, lo que Antioquia está sintiendo ahora es apenas el comienzo de una temporada que se va a poner más dura antes de aflojar.
Para una región acostumbrada a un clima templado, este cambio se siente distinto que en otras partes del país. Muchas casas y apartamentos en el Valle de Aburrá se construyeron pensando en que nunca haría tanto calor como para necesitar enfriar el ambiente. Hoy esa premisa ya no aplica, y se nota en las noches sin buen descanso, en los niños que no logran concentrarse en el colegio por el calor, en jornadas de trabajo más pesadas de lo normal.
La buena noticia es que la tecnología avanzó al mismo ritmo que el clima cambió. Los equipos inverter actuales ajustan el consumo según la temperatura real del cuarto, así que enfrían rápido al principio y después mantienen el ambiente gastando mucha menos energía que un equipo tradicional. En una ciudad que hasta hace poco casi no necesitaba aire acondicionado, elegir bien el equipo hace toda la diferencia entre una inversión que se siente y una que se paga sola con el tiempo.
En Electrohogar te ayudamos a encontrar el aire acondicionado que se ajusta a tu casa en Medellín o en cualquier municipio del Valle de Aburrá, pensado para un clima que ya no es el de antes. Porque adelantarse al calor que se viene entre noviembre y enero es mucho mejor que enfrentarlo sin estar preparado.
Add comment